Primera. Los niños no tenían ni idea de las normas de juego. La pilota valenciana es conocida como un "joc de cavallers" donde no hay árbitro porque los mismos jugadores son honestos y no hacen trampas. Por tanto, es una genial opción trabajar esto en el colegio para enseñarles lo que es juego limpio. Bien. Llevan casi tres meses "practicando" y no han sido capaces de respetarlas.Yo alucinaba.
- X, pero esto no lo pueden hacer, no vale, corrígeles. - le digo
- Ya... es que hemos practicado muy poco y sólo ha dado tiempo a enseñar lo básico. - posteriormente, chillido que emite a los niños corrigiendo el error.
¿Hola? ¿Poco tiempo? Y lo básico en raspall ¿qué es? Porque un juego muy difícil de explicar con doscientas mil normas... creo que no vamos.
Lo que no puede ser es que se permitan los errores durante las clases y luego se pretenda que lo hagan perfecto y sin conflictos, siendo que los estás educando a través de la competición en todo momento. Ale a ver quien gana. Algunos niños han acabado hasta llorando por haber perdido. Dime tú a mí si eso es normal. Hasta qué grado de competición se han metido en sus cabezas para que acaben así de rebotados. En fin, muy fuerte.
Segunda. ¡A partir de hoy existe el "penalti" en pilota valenciana! ¡Bieeeen! ¡Seguimos fomentando la competición!
Frase de un niño " si es que no nos ha enseñado nada, sólo a hacernos el guante". No te digo nada, y te lo digo todo. Es con la frase que me he quedado pero vamos, he oído muchas sucedáneas.
Tercera. Ha habido un conflicto en la final, donde hemos propuesto que los ganadores de tercero se enfrentaran contra los de quinto (ha sido una pasada de gracioso, los de tercero muy pros). Así pues, cuando un niño de quinto le ha pegado a una niña de su clase...os pongo en situación: El maestro estaba explicando a todos la final que se iba a disputar en medio de la cancha. Todo el público, es decir, los niños y profesores, atendiendo. Cuando se han pegado, el tutor de esta clase ha hecho una cosa admirable, nada más y nada menos que llevar al niño en medio de la pista diciendo (o mejor, chillando) "mira lo que está haciendo, otra vez" al profesor que explicaba. Este ha pasado a ejecutar su siguiente berrido y castigo delante de toda la gente. ¿Esto es normal? Porque según mis criterios/principios, no. Así vamos señores.
Reconozco el buen trabajo de muchos maestros. Los hay que se lo curran, y mucho, que luchan por sus niños, porque tengan una buena educación ya que muchas veces (y cada vez más) no viene dada desde casa. Educar no es fácil. Que los niños jueguen, copien, hagan ejercicios... más o menos, sí lo es.
Conclusión 1: Si te diriges o contestas a los niños con un tono de voz elevado, ¿cómo crees que te van a responder? Una clase acaba siendo el espejo del maestro. Es su punto de referencia, los niños imitan, absorben.
Conclusión 2: Siempre me quedo con ganas de decir muchas más cosas pero bueno, no me quiero hacer pesada.
Conclusión 3: Cada vez tengo más ganas de ser maestra, pero tal como están las cosas...
PD: os dejo esta canción que la llevo todo el día en la cabeza, por si os apetece escucharla:
http://www.youtube.com/watch?v=tyBs6-cmFvQ
PD: os dejo esta canción que la llevo todo el día en la cabeza, por si os apetece escucharla:
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